La luz conquistada
Alguna vez estuvo la razón de mi lado. Fue increíble. A veces creí que nunca me asistía.
Pero la razón mía no es la razón. Me escapé y pensé distinto.
Sé lo que describe la luz sobre los campos. Sé de los caminos que no se acaban. De esas longitudes de tierra. Donde íbamos tú y yo a buscar una raíz. Una raíz viva. Sé que la luz nos daba de frente y descansábamos en las cunetas. Alguna mata se quedó allí, llorosa y tendida, sólo por vernos.
Sé que nos perderemos entre las camadas, sé que estrujaremos nuestros miembros más allá de la noche.
Y sé que gritaremos amor por los cuatro costados. Amor de lunas menguantes, amor antiguo y académico…